Le debe a cada santo una vela.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
En casa del herrero, martillo de palo.
Los extremos se tocan.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
No hay caracol que no tenga vuelta.
La sandia, que es colorada, tiene lo verde por fuera.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
El que calla, no dice nada.
A mal de muchos, remedio de pocos.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Si en el sexto no hay perdón, ni en el noveno rebaja, ya puede el Señor llenar el paraíso de paja.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Según el sapo es la pedrada.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
Pedir las perlas de la virgen.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Cuando en Mayo hay lodo, no se pierde todo.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Sal y vinagre, el mejor desinflamante.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Burro amarrado, leña segura.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
Calles mojadas, cajón seco.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
Lo bueno dura poco.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Lo barato cuesta caro
Cuando veas una alpargata rota, no estará muy lejos la otra.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
¿Qué culpa tiene la estaca, si el sapo salta y se estaca?
la ropa son alas.