A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Nunca falta un roto para un descosido.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Es como el cilindro, que cualquiera lo toca pero no cualquiera lo carga.
Los cascos salen a la botija.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Llenar el tarro.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
¡Chínchate un ojo!
Más da el duro que el desnudo.
De bajada todos los santos ayudan
Lo tragado es lo seguro.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Lo que hay en España, es de los españoles.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
De donde no hay no se puede sacar.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
A Dios, llamaron tú.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
El que no madruga con el Sol no goza del día.
Bollo de monja, costal de trigo.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
El golpe de la sartén, aunque no duela, tizna.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Más vale algo que nada.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Poco vino, vende vino; mucho vino, guarda vino.
Al fisgón cuando menos un trompón.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Agua cocida, saludable y desabrida.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Culo veo, culo quiero.
Llora tus penas y deja las ajenas.