Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Al mal año, tarria de seda.
Quien mucho da mucho recibe.
Quien cerca halla, cerca calla.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Cielo estrellado, tiempo variado.
No te salgas por la tangente.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
El que persevera triunfa.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
La ocasión es la madre de la tentación.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Papel, testigo fiel.
Bebido el vino, perdido el tino.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
La llaga sana, la mala fama mata.
Lo que está por pasar pasará.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Donde entra beber, sale saber.
En Agosto y enero para tomar el sol, no te pongas el sombrero.
Al desdén con el desdén.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Agua mansa, traidora y falsa.
La prudencia nunca yerra.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Cada loco con su tema.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Bien o mal, junta caudal.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
A tal amo tal criado.
Hablar hasta por los codos.