A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
Buen moro, o mierda u oro.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
El que la sigue la consigue.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
El relajo es dulce después del trabajo.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
El vino comerlo, y no beberlo.
Hacerse la boca agua.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Cuando llora el heredero, sus lágrimas no caen al suelo.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
La vida es un juego.
La verdad siempre sale a flote.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Burro suelto del amo se ríe.
Idos y muertos, olvidados presto.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
De puta a puta, taconazo.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Hay que poner tierra de por medio.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Juego y bebida, casa perdida.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Borrego al camión, duro a la montera.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
Mal se conforma con el viejo la moza.
A buen señor, buena demanda.