Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Los extremos nunca son buenos.
Beber, hasta la hez.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
De buena casa, buena brasa.
La razón la tiene Sansón.
Alegrías secretas, candela muerta.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
El ladrillo mal regado y bien barrido, y el empedrado, mal barrido y bien regado.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Con solo honra no se pone olla.
Las piedras no hablan.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
La excepción no hace la regla, sino que estará fuera de ella.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Pan de trigo, aceite de olivo y de la parra el vino.
A persona lisonjera no le des oreja.
Cada uno halla horma de su zapato.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
Cava, cava y encontrarás agua.
Buena es la regla, si la regla es buena.
Gente castellana, gente sana.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Año de nieves, año de bienes.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Frío es el amigo, y caliente el enemigo.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Agua tibia, media vida.
Quien pregunta, no yerra.