Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
Con el marisco, nada de vino arisco.
Despedida de borrachos.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
El vicio, saca la casa de quicio.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
La contemplación del vicio es vicio.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Odia el pecado y compadece al pecador.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Mal se juzga al caballo desde la silla
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Abogacía que no zorrocía.
Obremos a no ver, dineros a perder.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Ninguno se embriaga del vino de casa.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Madrastra, madre áspera.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Beber por jarra penada, no me agrada.
Casa convidada, pobre y denostada.
Borracho que come miel, pobre de él!
A gran culpa, suave comprensión.
Bueno es beber, pero no hasta caer.
A burra vieja, albarda nueva.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
La ignorancia es la madre del atrevimiento.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
La modestia murió cuando la falsa modestia vino.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.