Quien hace lo que puede no está obligado a más.
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
Corazón que no tiene placer, cagaos en él.
Hoy en día, ya no respeta, ni el pájao a la escopeta.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Grano a grano, se llena el granero.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
Hombre refranero, medido y certero.
Dificulto que el chancho chifle.
Cuando llueve y hace viento, cierra la puerta y estate dentro.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Más da el duro que el desnudo.
Bien casada, o bien quedada.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
El que quiera honra, que la gane.
Por Santa Cecilia, la nieve en cualquier cima.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
Pan ajeno nunca es tierno.
La noche es capa de pecadores.
Dame dineros y no consejos.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
A la sombra del gitano, medra el villano.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Con los descuidados, medran los abogados.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Asna y pollino no llegan al molino.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
No dejes camino por vereda.
Cada uno canta como quiere.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Más vale poco que nada.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Es más fácil tapar el sol con un dedo que la verdad con una montaña de mentiras.
A nadie le amarga un dulce.
Para saber, has de leer.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.