Negocios largos, nunca bien acabados.
Al hombre valiente, espada corta.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
Esa pregunta ni se pregunta.
Ande o no ande, la burra grande.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Quien acomete vence.
No hay atajo sin trabajo.
Todo mi gozo en un pozo.
Lo que no conviene no viene.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
El que no te ama, burlando te difama.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Boca de miel y manos de hiel.
Quien teme la muerte no goza la vida.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
Lo tragado es lo seguro.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
El que está en el molino es el que muele, y no el que va y viene.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Amor comprado, dale por vendido.
A mi, mis timbres.
Niebla en verano, norte en la mano.
No quieras tapar el sol con un dedo.
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
Es tiempo de vacas flacas
Las palabras se cogen, de quien las dice.
El maestro sabe lo que hace.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Cada villa, su maravilla.
La barriga llena da poca pena.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
Si en Enero canta el grillo, en Agosto, poco triguillo.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Si quieres adquirir conocimientos, hazte el ignorante.
Lo bien hecho bien parece.
Regla y compás, cuanto más, más.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
A buenos ocios, malos negocios.