Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
No hay hombre sin hombres.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
El que manda, manda.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Para buena vida, orden y medida.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
En Febrero busca la sombra el perro.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
Araña muerta, visita cierta.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Cosa muy querida, presto perdida.
Solo sé que no sé nada, pero sé más que aquellos que dicen saberlo todo.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Uno levanta la caza y otro la mata.
La hacienda, el dueño la atienda.
Si golpeas tu mano contra una piedra, no esperes más que dolor.
No todo el que llora, de pena llora.
Cielo aborregado, suelo mojado.
En el bosque no hay pájaros gordos.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Amistad que acaba, no fue nunca amistad.
Plata en mano, culo en tierra.
Hombre casado, burro domado.
La Infantería no llega, y la caballería no pasa.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
La necesidad carece de ley.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
Lo que a la vista está, no necesita anteojos.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Bien o mal, junta caudal.
No tientes al diablo que lo veras venir.
No te vallas a morder la lengua.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.