Durmiendo es, y me canso, ¿qué no sería trabajando?.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Estoy en un callejón sin salida.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Boticario sin botica, nada significa.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Hacer pinitos.
Dar en el clavo.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
El éxito sin honor es un fracaso.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Decir bien y obrar mejor.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Apenas cierra Dios una puerta, y ya tiene una ventana abierta.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
Favor con favor se paga
Abierto el saco, todos meten la mano.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
La muerte todas las medidas vierte.
Variedad es causa de amenidad.
No hay viejo sin dolor.
La curiosidad anda en busca de novedad.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
Cuentas claras conservan amistades.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
El sueño quita el hambre.
Entre bueyes no hay cornadas.
Aquel que guarda siempre tiene.
A cama chica, echarse en medio.
A burlas, burlas agudas.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
Juicio contra hecho hace lo tuerto derecho.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
El honor es como un largo camino sin retorno, como un perfume de olor inaccesible.
Barriga lisa no necesita camisa.