Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
Noche toledana. (Irse de farra).
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
La intención es lo que vale.
Al ciego no le aprovecha pintura, color, espejo ni figura.
Casa de concejo, pajar de viejo.
La suerte está echada.
Tener el juego trancado.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
El chocolate, muy movido y poco hervido.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Cazador absoluto, buenas piernas y pocos cartuchos.
Donde no hay regla se pone ella.
El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.Proverbios 1:7
La sabiduría consiste en saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
Abril llovedero, llena el granero.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Atender y entender para aprender.
Hasta que es padecido, el mal no es conocido.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
Ni con cada mal al físico, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
En mediado Noviembre, si no has sembrado, no siembres.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.