El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Al dibujar una rama es necesario escuchar el soplo del viento.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Fiate de Dios y no corras.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Yerro es ir de caza sin perro.
No muevas lo que esté bien.
No te alabes antes de que acabes.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
A barba muerta, obligación cubierta.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
El que tiene la plata pone la música.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
No es oro todo lo que reluce, ni harina lo que blanquea.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
Sacar los trapos al sol.
Quien se quemare, que sople.
Pasará, sea lo que sea.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Nada necesita quien tiene bastante.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
Perro en barbecho ladra sin provecho.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
El vino comerlo, y no beberlo.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
La muerte, al pobre no se atreve.
El que a caracol ara, o sabe mucho o no sabe nada.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Dar un cuarto al pregonero.
No hay urraca sin mancha blanca.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Quien no llora, no mama!