Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
Visitas, pocas y corticas.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
Gato dormilón, no pilla ratón.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
Burlas suaves traen burlas graves.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Al agradecido, más de lo pedido.
Libro prestado, libro perdido.
No vengo a descubrir el hilo negro.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
El que evita la tentación, evita el pecado.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Hasta la salud necesita descanso.
Pedir peras al olmo.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
El abad canta donde yanta.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
No hay miel sin hiel.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
Se dice el milagro pero no el santo.
Mucho apretar, listo aflojar.
Al miedo plata; y al amor cariño.
En Abril, dos horas de siesta es dormir.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
Casa sin sol, no hay casa peor.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.