A viña vieja, amo nuevo.
Quien hijos ha, no reventará.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
Cabeza grande, talento chico.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Más vale maña que fuerza.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Lo que haces, encuentras.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
La voz de un gallo se parece a la de otro gallo.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Si un problema tiene solución ¿para qué preocuparse? y si no lo tiene, ¿para qué preocuparse?
A las diez, en la cama estés, mejor antes que después.
Mientras un hombre no tiene la cabeza cortada, nada está completamente perdido en él.
No se puede servir a dos señores.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Lunes y sábados no quitan jueves.
Uno tiene la fama, y otro lava la lana.
No me hables de flores, que soy jardinero.
La muerte es flaca y no ha de poder conmigo.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Pan duro, pero seguro.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
No hay alquimia mejor que el ahorro.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
A calza corta, agujeta larga.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
El que desecha la yegua, ése la lleva.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.