Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Lo que no nos une, nos mata.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
La cara del santo hace el milagro.
A la fuerza ahorcan.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.
La envidia acorta la vida.
El que porfía mata venado.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Echar confites a un cochino, es desatino.
A mala lluvia, buen paraguas.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Al ingrato con la punta del zapato.
Saber más que Merlín.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Moza reidora, o puta o habladora.
Más ordinario que una monja en guayos.
El dinero no compra la felicidad.
Agua por Virgen de Agosto, quita aceite y agua el mosto.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Boda y mortaja, del cielo baja.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
El hombre casado, ni frito ni asado.
Muerte no venga que achaques no tenga.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
La mentira y la torta, debe ser gorda.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Confía en lo que ves
En enero no te separes del brasero.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Se queja más que la llorona.
En septiembre cosecha y no siembres.