Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
Como es la mujer, así es la casa.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
Del viejo el consejo.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Gente castellana, gente sana.
No falta un burro en un mal paso.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
No hay balanza tan recta que algún tiempo no se tuerza.
A quien espera, su bien llega.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
El que está a las duras, está a las maduras.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Gente de navaja, poco trabaja.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
Hechos son amores y no buenas razones.
Amor sin plata, no dura.
En caliente ni se siente.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
Al higo por amigo
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
A bestia loca, recuero modorro.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Unos dicen lo que saben, y otros saben lo que dicen.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
De airado a loco va muy poco.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
Modesto obsequio que encierra gran afecto.