La muerte todas las cosas iguala.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
A cautela, cautela y media.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
La razón y el agua hasta donde dan.
Los problemas nunca vienen solos.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
La muerte es puerta de la vida.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Conquistada la madre, segura está la hija.
Quien te ha visto y quien te ve.
Amigos somos, pero los peces aparte.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Pan de trigo, aceite de olivo y de la parra el vino.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Caerá el azuela, y meterá a Garcigüela.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
Hacer bailar el trompo en la uña.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
A la hija casada sálennos yernos.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Don López, que mata siete de un golpe.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Los ajos en Navidad, ni ácidos sin por sembrar.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Deja que el buey mee que descansa.
De bien en mejor.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
El uno por el otro la casa sin barrer.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
La avaricia rompe el saco.
Los de Morón como son, son.
Muchos componedores descomponen la novia.
De una espina, nace una rosa.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.