Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
En casa del herrero, martillo de palo.
Proba varón, que primero es San Antón.
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Agrandado como alpargata de pichi.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
A la hora mala no ladran los perros
Por San Blas, una hora más.
Cántaro roto para tiesto vale.
En seco o en mojado, por San Lucas ten sembrado.
Por San Andrés, todo el tiempo noche es.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Que chulo tu chucho colocho
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
A camino largo, paso corto.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Se te cayó e cassette
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
En casa del herrero, asador de madero.
Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
Esa más viejo que Matusalén.
Viejos los cerros y reverdecen
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
En Tosantos tal y cuanto, y en San Andrés no preguntes de qué bota es.
A roma va, dinero llevará.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Por San Miguel se cata la miel.
Hacer de un camino, dos mandados.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.