A cada guaraguao le llega su pitirre.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Sácame de aquí y degüéllame allí.
Buen corazón vence mala andanza.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Tal para cual.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
A cada parte hay tres leguas de mal camino.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Taberna sin gente, poco vende.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Hay quien no ve su camino.
No muerdas la mano que te da de comer.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
El buey pace donde yace.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Buena cara dice buen alma.
Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que no truena.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Cual andamos, tal medramos.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
O te aclimatas, o te aclimueres.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Pan tierno, casa con empeño.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.