De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Hombre avisado, medio salvado
No hay mejor salsa que el hambre.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Junto al río o al convento no hagas nada de fundamento.
La vida es así, y el día es hoy.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Uno que a redentor se metió, crucificado murió.
Las obras, con las sobras.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
Las tormentas de San Juan quitan vino y no dan pan.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
A consejo ido, consejo venido.
La confianza da asco
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Cali es cali y lo demás es loma.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
Pueblos unidos, jamas serán vencidos.
Madre muerta, casa deshecha.
El oficio hace maestro.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Cada cual es hijo de sus obras.
En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Hombre osado, bien afortunado.
La pasión embellece lo feo
Más vale estar solo que mal acompañado.
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Cada cual mire por su cuchar.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.
A cada guaraguao le llega su pitirre.