Obra bien terminada, a su autor alaba.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Hablando del rey de Roma y por aquí asoma.
Harto da quien da lo que tiene.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Cada pájaro lance su canto.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Alcalde de aldea, yo no lo sea.
Quien coma en Mayo la sardina, en Agosto le pica la espina.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Caminando se hace de mulas Petra.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
El que vino a Gumiel y no bebió vino, ¿a qué coños vino?.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
La soga, tras el caldero.
Rey determinado no ha menester consejo.
Entender por donde entienden los gigantones de Burgos.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
Hablando la gente se entiende.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
Sayo grande, tapa mucho.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Matar dos pájaros de un tiro.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Todos los santos tienen octava.
Romero y tomillo, en el campo los pillo.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Buey suelto, rey muerto.
El buen vino en vaso chico.
Llenarle la cuenca a alguien.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Al capón que se hace gallo, azotallo.