Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
Pan y vino andan camino.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Bailando con la más fea
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
A Roma por todo.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Santo que no es visto no es adorado.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
Benavente, buena tierra y mala gente.
Por San Andrés, la nieve en los pies.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
Preguntando se llega a Roma.
Mas papista que el Papa.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Del odio al amor hay solo un paso.
Como quitarle el poto a la jeringa.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Mal camino no va a buen lugar.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Sabio en latín y tonto en castellano.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
A buen puerto vas por agua.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.