Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
Antes es la obligación que la devoción.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
La obligación es primero que la devoción.
La comida reposada, y la cena paseada.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Esto son habas contadas.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
No comas más de lo que puedas digerir.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Nobleza obliga.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.
Pedir las perlas de la virgen.
En el pedir no hay engaño.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
El que guarda, halla.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Todo en la vida tiene su medida.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
Casa y potro, que lo haga otro.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Pastelero a tus pasteles.
A cautela, cautela y media.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Cada oveja con su pareja.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Pasará, sea lo que sea.
Eso no te lo despinta nadie.
Jugar y pasear solo por recrear.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
De pies a cabeza.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
A barba muerta, obligación cubierta.
Amor comprado, dale por vendido.