El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
Alhaja que tiene boca, ninguno la toca.
Dame venta y te daré cuenta.
Mala yerba, mucho crece.
Trae contigo, y comerás conmigo.
Más vale morir de risa que de ictericia.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Si los hombres estuviesen tan satisfechos de su suerte como de sí mismos, serían en su mayoría felices
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Cortesías engendran cortesías.
Hay que dar el todo por el todo.
Amor de dos, amor de Dios.
Madurar viche.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Buenas razones cautivan los corazones.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
A la vejez aladares de pez.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Lo que se da no se quita.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
No digas no sin saber por qué no.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Boca con rodilla, y al rincón con almohadilla.
Orden y contraorden, desorden.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
Más vale tener medio pan que no tener ninguno.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
La cara del santo hace el milagro.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
No falta de que reirse.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Boca de miel y manos de hiel.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Una mano lava la otra, y ambas lavan la cara.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.