Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
No enturbies aguas que hayas de beber.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Aire de Levante, agua delante.
Sayo grande, tapa mucho.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Amar a todos, confiar en nadie.
Cada pez en su agua.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
A más beber, menos comer.
Bien convida, quien prestó bebe.
Todo problema tiene una solucíon.
Hombre cortés, de todos estimado es.
También de alegría se puede morir
Vale más tener que no desear.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Del viejo el consejo.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
Agua que haya de beber, no la enturbiaré.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Cual seso tuve, tal cabeza traigo.
En tierra de Medina el que gasta en vino blanco se lo ahorra en medicina.
Buen amigo es el dinero.
Cada siete años se muda la condición, la costumbre y complexión.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Favor publicado, favor deshonrado.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Donde hay pelo hay alegría.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Más claro, agua.
Por pedir, nada se pierde.
Comida hecha, amistad deshecha.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
De descansar, nadie murió jamás.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.