Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
Buen oficio es no tener ninguno.
Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
Alabar y callar para medrar.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
A buen hambre, no hace falta condimento.
La vida mejora de hora en hora.
Llegar y besar el santo.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Cuando camines, camina. Cuando comas, simplemente come.
Vengas enhorabuena si traes la cena.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Aceite y vino, bálsamo divino.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Mal es acabarse el bien.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Querer es poder.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
El sol siempre reluce.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Hay que poner remedio a tiempo.
Carne y pescado en una comida, acortan la vida.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
Una buena dote es un lecho de espinos
Quien sabe, sabe.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Mano de santo cura como por encanto.
Aquel que reconoce la verdad del cuerpo puede entonces conocer la verdad del universo.