Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
La Justicia entra por casa.
Barriga lisa no necesita camisa.
Si quieres el perro, acepta las pulgas.
No lo hurta, lo hereda.
La gloria del amante es la persona amada.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Hoy por ti, mañana por mí
Entre más apuro menos prisa.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Quien a estudiantes da amor, no es esposa de Doctor.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
No hay rosa sin espinas.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Agua vertida, no toda cogida.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Donde hay más riesgo, hay más provecho.
Sin vino, no tendría el concejo tino.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.
Que no se coma el gusano, lo que se hizo para el cristiano.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Si quieres llegar rápido, ve despacio.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Dios era bueno para negociante.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
El cliente siempre tiene la razón.
Conseguir una mujer bella es fácil, pero conservarla es difícil
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
El mal ajeno no cura el mío.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Quien desprecia, comprar quiere.
La caza y los negocios quieren porfía.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
La vida es la novia de la muerte.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.