El que ríe el último, ríe dos veces.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Cambio de costumes, par es de muerte.
El vaso malo nunca se cae de la mano.
El buen paño dentro del arca se vende.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Es más feliz el que regala que el que recibe.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
El corazón que ama es siempre joven.
El amor es el oficio de la mujer y la amistad el oficio del hombre
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
No gastes pólvora en gallinazos.
Oveja que anda, bocado halla.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Virgo viejo, puta segura.
Azote de madre, ni rompe huesos ni saca sangre.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Juramento, juro y miento.
Ver para creer.
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
Lo que para uno es alimento, para otro es veneno.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
A hombre desgarbado, dale de lado.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Can que mucho lame, saca sangre.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Caballo que alcanza, pasar querría.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
Tenés cola que te machuquen.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
La mejor suegra, la muerta.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Cuanto se deja de dormir, tanto se acrecienta en vivir.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.