A candil muerto, todo es prieto.
Cada perro, con su hueso.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Casa en canto, y viña en pago.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Aldeana es la gallina, y cómela el de Sevilla.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Dar el consejo y el vencejo.
La muerte hace reflexionar.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
A cena de vino, desayuno de agua.
Bueno es saber cada uno para cuánto es.
Si un problema tiene solución ¿para qué preocuparse? y si no lo tiene, ¿para qué preocuparse?
Cague la espina quien se comió la sardina.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
El que corre mucho se cae de panza y el que no corre no alcanza.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Muchos pocos hacen un mucho.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Come muchas uvas, y te ahorrarás la purga.
Mal enemigo es el vino si al tomarlo se hace vicio.
Entre lo salado y lo soso está el punto sabroso.
La suerte es de los audaces.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
Agua, agua, que se quema la fragua.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Hay de todo en la viña del Señor.
Quien tiene buen huerto, cría buen puerco.
Si no tienes nada agradable que decir, no digas nada.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.