Para cerdos, buenas son bellotas.
Mejor solo que mal acompañao.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Callemos, que el sordo escucha.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
A cada cabeza, su seso.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
No hay pero que valga.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Comer de su propio cocinado.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
A un fresco, un cuesco.
Asno con hambre, cardos come.
Oro es, lo que oro vale.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Paciencia y barajar.
Agua de llena, noche de angulas.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
Cual andamos, tal medramos.
Con solo honra no se pone olla.
A la mejor cocinera, se le ahuma la olla.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
A buen servicio, mal galardón.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Hacerse el sueco.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
Muchas buenas sopas se hacen en ollas viejas.
Llegar a punto de caramelo.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
Para abril, de un grano salen mil.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
Más pica espuela de celos que de aceros.
El malo come pechugas y el bueno come lechugas.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
En bote pequeño la buena mermelada.
Amor comprado, dale por vendido.