Dios castiga sin piedra ni palo.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
La virtud ennoblece.
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
El que se brinda se sobra.
A fullero, fullero y medio.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Obra acabada, a dios agrada.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Plata de cura, ni luce ni dura.
Ser un mordedor de pilares
Casado, pero no capado.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
El padre para castigar y la madre para tapar.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Menos pregunta Dios y más perdona.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Cumplidos entre soldados son excusados.
Es caballero, no el que tiene caballo, sino el que tiene dinero.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Dios castiga sin palo ni piedra
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Hacer favores, empollar traidores.
El uso es maestro de todo.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Mal viene el Don con la carga de paja.
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Ningún pescador de caña ni molinero de viento, necesita un escribano para hacer testamento.