El agradecido demuestra ser bien nacido.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
la ropa son alas.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Yo que callo, piedras apaño.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
De hora en hora, Dios mejora.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Bebes vino, no bebas el seso.
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Más ordinario que yogurt de yuca.
La prueba de amistad más difícil es mostrar al amigo sus defectos
La felicidad no crece en el huerto del envidioso
Los pájaros más bellos están enjaulados
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
La cortesía exige reciprocidad.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
Según se prepara la cama, así se duerme.
El que quiera saber lo que vale un potro, que venda el suyo y compre otro.
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
Tiene la cola entre las patas
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Se goza más amando que siendo amado
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.