El que evita la ocasión, evita al ladrón.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
El tiempo aclara las cosas.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Quiéreme poco pero continúa
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Pedir peras al olmo.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
A grandes males, grandes enfermos.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
¿Por qué usar veneno si puedes matar con miel?
Dos fuentes, dos ríos.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Mira antes de saltar.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Más perdido que perro en misa.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Hablar bajo y obrar alto.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Para descubrir la inmensidad de las profundidades divinas, se impone el silencio.
El yerro encelado, medio perdonado.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Al final, todo saldrá bien, y si no, es que no es el final.
La mejor leña está donde no entra el carro.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
El hambre es el mejor cocinero.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Con paciencia y con maña, un elefante se comió una araña.