Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
El que madruga, encuentra todo cerrado.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Quien mucho da mucho recibe.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
Usted no puede enseñar el camino al gorila viejo.
Quien no tiene quiere más.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
Cada hombre deja sus huellas.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
El que es pendejo ni de dios goza.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Saber dónde aprieta el zapato.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Quien pisa con suavidad va lejos. Proverbio Irlandés
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
Del ahogado, el sombrero.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Quien bien siembra, bien coge.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
Pan duro, pero seguro.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
A tal señor, tal honor.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Poca hiel corrompe mucha miel.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Mas vale ser rico y sano, que pobre y enfermo.