Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Cuando se mueve el alcalde, no se mueve en balde.
Crea fama y acuéstate a dormir.
Gran tocado y chico recado.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Todos los hongos son comestibles, algunos solo una vez.
El que come aprisa, come mal.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
A los 60 pocos hombres conservan su herramienta, y es por regla general, que desde los 50 anda mal.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Cría cuervos y tendrás muchos, y encima te llamarán tonto porque una gallina gasta igual y pone huevos.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Primero es Dios que todos los santos.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Buey viejo, no come tronco.
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.
Si andas por el camino extraño, no te alces mucho el sayo.
Tras cada pregón, azote.
El trabajo duro purifica el espíritu.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
Es más fácil ver una paja en el ojo ajeno, que una viga en el propio.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Ni miento ni me arrepiento.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
Con el ingrato, no tengas trato.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
No me dijeron perro, pero me tiraron el hueso.
Bota vacía la sed no quita.