Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Nadie apalea a un perro muerto.
Antes perderá el hombre el diente que la simiente.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Las uñas de gato y hábitos de beato.
La tierra que me sé, por madre la he.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
El guaro, las mujeres y el tabaco ponen al hombre flaco.
Con leña prometida no se calienta la casa.
El Rey reina, más no gobierna.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Pelean los toros, y mal para las ramas.
A quien nada vale, no le envidia nadie.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Por Santa Lucía achica la noche y agranda el día.
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
El trabajo ennoblece.
Haz favores y harás traidores.
Mal que se comunica, si no cura, se alivia.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
Enchufa el ASKAR. (Radio de principios de los 60, para enterarse, más o menos de lo que pasa por el planeta).
Niño que llora, de mear se ahorra.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Todos nos morimos, en el truco teniendo el as de espadas o el cuatro de copas, todas las cartas van al mismo mazo.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
En los ojos y en la frente se lee lo que el hombre siente.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
Ahí está la madre del cordero.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Fíate del santo y no le prendas vela.