Viendo al payaso, soltando la risa.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
A cada necio agrada su porrada.
Más vale callar que con borrico hablar.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
El tiempo lo arregla todo
Cuidado, que el diablo es puerco.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
El corazón del justo, piensa para responder.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Piensa la araña que todos son de su maña.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
Quien tenga tiempo que no espere
Buena cara dice buen alma.
El que mal anda, mal acaba.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
En arca abierta, el justo peca.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Decir refranes es decir verdades.
Dos cabezas piensan más que una.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
El que mal se maneja, despacio padece.
El que fue cocinero antes que fraile, lo que pasa en la cocina bien lo sabe.
Ama a tu amigo como a ti mismo
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
De persona palabrera, nunca te creas.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.