Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Del ahorro viene el logro.
Por la muestra se conoce el paño.
Todo es según el cristal con que se mira.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
No hagas mal y no habrás miedo.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
El que quiera honra, que la gane.
Mientras haya montes verdes, no hay por qué inquietarse por la leña.
El que se va no hace falta.
El amor es una flor demasiado preciosa para ser cortada
Es más fácil para una hormiga transportar una montaña que mover a los que mandan.
Ya los perros buscan sombra.
No hay caminos para la paz, la paz es el camino.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Hasta la muerte, todo es vida.
Al pobre el sol se lo come.
Si los cocodrilos comen sus propios huevos qué harían con la carne de una rana.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
No es macho quien tiene muchas mujeres, macho es el que se aguanta con una sola.
El puente solo se repara cuando alguien se cae al agua.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
La falta de progreso significa retroceso.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Sin viento no hay oleaje.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Cual andamos, tal medramos.
Dios está en todas partes.
Es mejor deber dinero y no favores.
Oír campanas y no saber dónde.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.