Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Hay quien tiene cabeza pero no tiene gorra para ponerse, y hay quien tiene gorra pero no tiene cabeza.
El que se escusa, se acusa.
Nunca falta un borracho en una vela.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
A jugar y perder, pagar y callar.
Al erizo, Dios le hizo.
Al mal año, tarria de seda.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Mucho apretar, listo aflojar.
A candil muerto, todo es prieto.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
El amor entiende todos los idiomas
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
El mal de tonto, no tiene cura.
Si un problema tiene solución ¿para qué preocuparse? y si no lo tiene, ¿para qué preocuparse?
Cara de beato y uñas de gato.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
La libertad vale más que el oro
El arroz ya está cocido.
Mal me huele, quien mucho huele.
El holgazán tiene en vano sus cinco dedos en la mano.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
No hay mejor pariente que el amigo presente.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
El amor habla incluso con los labios cerrados
Si eres tímido no conseguirás nada bueno ni malo, es decir, nada.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
A la larga, lo más dulce amarga.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
Todos los blancos tienen un reloj, pero jamás tienen tiempo.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
El silencio no ha sido jamás escrito.
No puedes esconder el humo si encendistes fuego.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Santo Tomé, ver y creer.