Más alta que un pino y más tonta que un gorrino.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
El que poco pide, poco merece.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Perfecto solo Dios.
Los puñales y las lanzas no son tan afilados como las palabras.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Ese huevito quiere sal
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Perro que ladra no muerde.
Ya que me das el consejo, dame también el remedio.
Con azúcar y miel, cagajones saben bien.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
La edad de oro nunca es la presente.
De refrán y afán pocos se librarán.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
La mujer es como el sendero por el que se camina: no se debe pensar en los que ya lo anduvieron ni en los que lo andarán.
Los amantes que se pelean, se adoran
Que sabe el chancho de pasteles.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Bella por fuera, triste por dentro
Demasiada alegría es dolorosa
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
Sarna con gusto no pica.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Casarás y amansarás.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
De padres asientos, hijos taburetes.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.