La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Quien no se arriesga no cruza el río
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
Harto da quien da lo que tiene.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Buenas razones cautivan los corazones.
Por San Martín, siembra el ruin, y la vieja que lo decía ya sembrado lo tenía.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
A quien habló, Dios le oyó.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Si al pez le gusta el agua, el agua tratara bien al pez.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Cuidado, que antes de ser cura fui monaguillo.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
Palo dado ni Dios lo quita.
Buena muerte es buena suerte.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Lo que abunda no daña.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.
La mesa pobre es madre de la salud rica.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.