Es mejor empezar en la noche que no empezar.
El estudio y la experiencia, son los padres de la ciencia.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
El que no asegunda no es buen labrador.
El ignorante es poco tolerante.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Aprendiz que aprende mal, nunca será buen oficial.
El paraíso está en el regazo de una madre.
Hablar hasta por los codos.
Como vives, juzgas.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
A buey viejo, no se le saca paso.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Quien es bueno y tiene amigos no acumula riqueza
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
El que aprende con pelos abajo, aprende poco y con trabajo.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
La nobleza y los blasones, nada valen sin doblones.
Según serás, así merecerás.
Cuídate si quieres que Dios te proteja