Para poca salud, más vale morirse.
Un clavo saca a otro clavo.
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
Comida que escasea, bien se saborea.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Lo que se da no se quita.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
No hay camino más seguro que el que acaban de robar.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Contra gustos, no hay disgustos.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
No es de hombre prudente nadar contra la corriente.
Indio comido, puesto al camino.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
Hombre intranquilo vale por diez.
La necesidad conduce a Dios.
La noche es capa de pecadores.
Donde no hay, los ladrones no roban.
Nadie le dio la vara; él se hizo alcalde, y manda.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Si un hombre tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Libro cuya lectura no te mejore, quizás te empeore.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Los mejores bienes, en ti mismo los tienes.
Enteramente de balde no se da nada a nadie.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Los compañeros de cama se escogen de día
El mono vestido de seda mono se queda
Te conozco, pajarito.
Mejor ser un rico pobre, que un pobre rico.
A muchos debe de temer aquel a quien muchos temen.
El que mucho analiza, se martiriza.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
A quien teme a Dios de los cielos, nada le asusta debajo de ellos.