A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Cabra coja, no tenga fiesta.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
Las cosas más importantes de la vida no son cosas.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Marido, comprad vino; que no lino.
El ama brava, es llave de su casa.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Barro y cal, encubre mucho mal.
Lo que siembras cosechas.
Salud perdida, salud gemida.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Nada con nada, total nada.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Fraile que fue soldado, sale más acertado.
Al amigo y al caballo no apretallo.
A padre avaro, hijo pródigo.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
Los bellos caminos no llevan lejos.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Cuidado, que antes de ser cura fui monaguillo.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Bien vayas donde mal no hagas.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Más perdido que perro en misa.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Dios ayuda al que mucho madruga.