La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
Matar dos pájaros con una piedra.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Todo mono sabe en que palo trepa.
Papel, testigo fiel.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
A diente cogen la liebre.
El hablar, es más fácil que el probar.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
La conciencia vale por cien testigos.
Entendido y anotado.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
Hay que ver para creer.
Hablando nos entendemos.
La ciencia quiere prudencia y experiencia.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
Beber, hasta la hez.
Jugar a dos barajas.
Aun si el camino es conocido, pregunta.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto.
Abusar es mal usar.
Barbero, o loco o parlero.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Averiguelo, Vargas.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Sacar los trapos al sol.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Casarás y amansarás.