Hacer una cosa en un avemaría.
Di mentira, y sacarás verdad.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Amar a todos, confiar en nadie.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
No es noble quien lo es, sino quien lo sabe ser.
Lo malo sin maestro se aprende.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Al saber lo llaman suerte.
Un espejo no sabe ser embustero.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Fíngete en gran peligro y sabrás si tienes amigos.
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Solo sé que nada sé y ni aún de eso estoy seguro.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Antes de hablar, pensar.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
El necio dispara pronto sus dardos.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
Del necio, a veces, buen consejo.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
No saber de la misa la media.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
Para aprender a nadar, meterse al pozo o al mar.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.