El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
Buen amigo es el dinero.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
No estreches la mano del hombre villano.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Limosnero y con garrote.
No fío, porque pierdo lo mío.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
El juez que toma, presto es tomado.
Si la coges borracha, la tendrás puta y ladrona.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Escoba nueva, barre bien.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
No tocar pito.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
El buen paño dentro del arca se vende.
El primer real a nadie hace rico: pero es el principio.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Para el hierro ablandar, machacar y machacar.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Irse de picos pardos.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
Perro que ladra, guarda la casa.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo