Tener el juego trancado.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
De boca para fuera.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Según es el dinero, es el meneo.
La rana no puede pensar en el renacuajo como un enemigo.
Cual es el rey, tal es la ley.
Estas son de mi rodada.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Nunca vivas pobre para morir rico.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Obras vea yo; palabras, no.
Dando dando, palomita volando.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Ser lento en dar es como negar.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
A lo hecho, pecho.
Vino sacado hay que gastarlo.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Mal vinagre o buen jerez, para mi todo es igual.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Burro que piensa bota la carga.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
No mes dos mortos mata os teus porcos
Aseada aunque sea jorobada.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Remo corto, barca pequeña.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Hasta ajustar, regatear.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre