Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
La Cruz, la viña reluz.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Bien o mal, junta caudal.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Cada cual es rey en su casa.
A bien obrar, bien pagar.
Riachuelos pequeños forman grandes rios.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Ni quito ni pongo rey.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
A gran arroyo, pasar postrero.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Buena vida, padre y madre olvida.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
Dama tocada, dama jugada.
Real que guarda ciento, es buen real.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Al roble no le dobles.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Hijos casados, duelos doblados.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
O todos moros o todos cristianos.