Pasar amargura por ganar hermosura.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
El que pueda ser libre no sea cautivo.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
A caballero nuevo, caballo viejo.
No le pidas peras al olmo.
Nadie es un gran hombre para su mayordomo.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
Buscar los tres pies al gato.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
El muerto y el ausente, no son gente.
Hasta los animales se fastidian.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Nunca pares donde haya perros flacos.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
El corazón y los ojos nunca son viejos.
De los burros, la destreza, no radica en la cabeza.
Con el tiempo y la paciencia se adquiere la ciencia.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Al perro muerto, échale del huerto.
Yantar sin vino, convite canino.
Si quieres hablar mal de alguien, hazlo por donde no sople el aire.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
A fullero viejo, flores nuevas.
No hay atajo sin trabajo.
El viejo que se cura, cien años dura.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
A mala cama, buen sueño.
La menta, el amor aumenta.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
Le busca las cinco patas al gato.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
El pez grande se come al chico.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.